¨Si violencias de pobres, y extorsión de derecho y de justicia vieres en la provincia, no te maravilles de esta licencia; porque alto está mirando sobre alto, y uno más alto está sobre ellos¨.
Ec 5:8
En estos días las revueltas sociales, las especulaciones y todas las demás variables que afectan la ecuación de nuestra cotidianidad como dominicanos, han venido a constituirse en el pan nuestro de cada día.Vemos que esto produce un estado de alarma, de indignación, de indiferencia, de temor, de incertidumbre, de paroxismo entre otras. El resultado sin duda alguna es un clima inestable en respecto del diario vivir y del porvenir. Este sobresalto en el cual nos encontramos, nos desafía en algunas vertientes, llámese en el pensamiento de lo justo y en nuestras acciones producto de nuestra fe. Esto me genera varias preguntas; 1) Que hace el creyente en momentos como estos? 2) Cual es el sermón que se adecua a estos tiempos? 3) Que espera la sociedad de la iglesia? Justo quisiera darme la oportunidad, de aportar y compartir con usted si es posible al respecto.
Las protestas sociales en su definición ortodoxa persiguen dos fines; demostrar desacuerdo y provocar un cambio en lo que se desacuerda. Nunca podemos desvincular la idiosincrasia de nuestra sociedad a la hora de aplicar conceptos de matiz sociológico. Una de esas cualidades, es nuestra tendencia a la ¨mentalidad de turba¨y a la ¨histeria colectiva¨, dígase mucha gente que hace por defecto lo que el otro hace, sin estar involucrado genuinamente en lo que se esta haciendo, o sin tener la mas mínima idea del por que de las cosas. Esto desvirtúa un poco la esencia de la protesta, es decir los ideales bajo los cuales se protesta, ya que diluyen bastante la eficacia de la misma y el soportar las consecuencias o las retaliaciones que puedan venir. No podemos dejar de incluir lamentablemente los intereses políticos que matizan de forma espuria la mayoría de protestas que surgen con ideales concretos desde el seno de la sociedad, sirviendo estas como un apalanca-miento para sus indices de aceptación popular.
1) Que hace el creyente en momentos como estos?
Los creyentes en Jesús en momentos difíciles, vemos que la biblia en su compendio esta llena de pasajes y textos que desafían las circunstancias mas adveras que la vida pueda traer y animan nuestra fe. Pasajes como (DN 3) que nos narra la historia de los 3 jóvenes judíos y el horno de fuego. El verso 17 de ese pasaje nos recuerda, que nuestro Dios ciertamente nos puede librar y nos librara. (JN 16:33) nos recuerda que vendrán aflicciones, pero que en el debemos confiar. El salmista nos recuerda en el (SAL 46) que el es nuestro amparo y fortaleza, pronto auxilio en la tribulación! También en el (SAL 121) que nuestro socorro viene de el. El salmista en el ( SAL 42:5) nos recuerda que el esperar en el nos acalla el temor y la esperanza de alabarle genera paz.
La realidad es que esta debería ser la base de nuestra fe, pero no termina ahí ya que tenemos también una responsabilidad de oración por las problemáticas sociales, el gobierno y los que están en eminencia. (ROM 13:1. JER 29:7, 1 TIM 2:1-3). Esta es la primera propuesta que encontramos en la palabra y es orar.
Orar es suficiente para la solución de cualquier problema, ya que del Dios omnipotente dependen las respuestas. Pero OJO esto debe modificar algunas conductas nuestras, es decir nuestra oración que es el producto de nuestra fe, debe ser coherente con nuestra manera de actuar, esto es que de una u otra forma ejercemos cambios conductuales, de acuerdo a los resultados que estamos esperando de Dios. Que cambios estamos esperando de Dios para nuestra sociedad? Como estamos actuando a razón de nuestra oración? O es simplemente es el compromiso religioso de orar?
Por lo tal nuestra protesta que inicia de rodillas, debe mostrarse no con una pancarta (RESPETAMOS AL QUE LO HACE, YA QUE ES UN DERECHO DE EXPRESIÓN CIUDADANA), sino con CAMBIOS dramáticos en NUESTRAS conductas que evidencien nuestro compromiso con nuestros ideales, en este caso nuestra fe! Estos servirán para aleccionar a la gente que no estamos de acuerdo, pero que no solo lo proclamamos, sino que también nuestras acciones testifican de esto. Llámese no solo a un cartel, sino a las modificaciones intrínsecas que implica el tener ideales.
2) Cual es el sermón que se adecua a estos tiempos?
Vemos que la mayoría de sermones vienen con un contenido, altamente motivacional que quizás no es el problema tácito. El problema no es tanto con lo que se dice, sino con lo que NO se dice. Hablamos de una fe que no contempla las aflicciones o los momentos de crisis como estos. Esto es un grave peligro que atenta contra la perspectiva del creyente, sobre la soberanía de Dios y la cosmovisión del creyente frente a la adversidad. Le estamos diciendo a Dios que de el no pueden venir aflicciones (ROM 9) lo cual es una grave interpretación bíblica.
En nuestra teología moderna le echamos la culpa a un espíritu o demonio, al tatarabuelo (maldiciones generacionales), y se nos olvida que malas decisiones producen malos resultados. Por lo tal queremos buscar culpables espirituales para todos nuestros problemas y no asumir responsabilidad por las malas decisiones. Dios es soberano, el también permite que pasemos procesos difíciles, adversos, incomprehensibles, evidentemente con un propósito soberano también. Creo que debemos predicar TODO el consejo de Dios (HEC 20:27). El evangelio produce ARREPENTIMIENTO U OFENSA.
Tiempos de crisis implican tiempos de revisión tiempos de restricción en el GASTO, y confianza plena en el Dios que nos guía en los desiertos. Los pastores y lideres religiosos preocupados por las finanzas y los diezmos, adulteramos mucho el mensaje tratando de motivar a la gente al dar, y nuestros sermones se basan solo en eso CUIDADO! El creyente no necesita estimulación, necesita convicción, esta viene por el oír la PALABRA DE DIOS (ROM 10:17) el creyente convicto no afecta su generosidad por la crisis, mas bien la aumenta. Definitivamente el hombre tiende al mal (ROM 3:10-12), la degeneración y depravación es producto del pecado, debemos predicar un mensaje que aborde el tema de pecado y le presente la solución que la da el evangelio.
Lo que si debemos es predicar en contra del materialismo y la ostentación. Nosotros cuidarnos de el consumismo opíparo que nos embarga hoy día. Escuche a alguien definir al hombre contemporáneo de la siguiente manera,¨El hombre postmoderno compra lo que no necesita, con dinero que no tiene, para mostrárselo a gente que no le importa¨.
3) Que espera la sociedad de la iglesia?
Corremos un gran peligro de actuar como socio-patas, sino entendemos que tenemos un compromiso con la sociedad en momentos como estos. La sociedad esta desesperanzada y la iglesia es portadora de esperanza. (COL 1:27). Como trasmitimos esa esperanza? Sin duda que predicamos un evangelio todo-suficiente, pero no debemos ignorar que ese evangelio en su representante máximo, Jesús, cuando hubo necesidad la suplió, hubo hambre el alimento. La sociedad espera una iglesia que actúe con el rostro de Jesús.
No podemos mirar de lejos la necesidad de nuestra sociedad justo en este momento. La iglesia debe portar una voz de orientación, iniciando por los feligreses que atienden a nuestras celebraciones. Mas que protestar frente a un gobierno (QUE NO LO EXCLUIMOS DE RESPONSABILIDAD), debemos protestar frente a nuestra ausencia de la palabra de Dios, a nuestras herejías modernas y la mentalidad banal que tenemos los creyentes de hoy en día Eso explica que la falta de compromiso con nuestra fe, se refleje en tiempos aciagos como estos. Creyentes endebles sin base para enfrentar tiempos como estos, no pueden alimentar una sociedad como la nuestra. Creo que el enfoque de nuestra protesta debe ir en relación a nosotros mismos (ROM 12:1-2), produciendo así ese cambio de mentalidad y de forma que necesitamos y entonces la conducta de la iglesia sera con su ejemplo la mejor protesta frente a la injusticia y a la prevaricación de las autoridades.
No se engañe Dios no ha perdido el control, el esta al pendiente de las condiciones y situaciones que atravesamos, mi pregunta para dejarle reflexionando, es cuan consciente estamos nosotros de nuestra condición?
Gloria a Dios. Dios sigue usando tus hijos para transmitir tu mensaje.
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ResponderEliminarMuy bueno el articulo. Hay algunos puntos aquí que me llaman a la atención. Estoy de acuerdo que una de las primeras cosas en esto tiempo que debe hacer la iglesia es orar (1 TIM 2:1-3) pero considero también que la iglesia debe hacer una denuncia pública, no a modo de protesta con pancartas ni ese tipo de cosa, sino una denuncia desde la palabra de Dios, una denuncia del pecado de la nación, del pecado de su gobernantes, de la injusticias (Miqueas 3:8, 9,10). Ciertamente este tipo de mensajes esta mayormente en el contexto del antiguo testamento, pero considero que la intención profética del mensaje se mantiene aun en este tiempo, la iglesia nunca puede tomar una actitud pasiva ni tolerante ante el pecado (Apo 2:20), ni de los gobernados, ni de los gobernantes. Esto refuerza el punto de nuestro compromiso con nuestros ideales así como dices
ResponderEliminarY sobre el punto de la “Teología Moderna” a la cual te refieres, es algo que le está haciendo mucho daño al evangelio, daño a su eficacia y su suficiencia, sobre todo porque las personas acuden a una irresponsabilidad personal y los proclamadores de esto a un engaño peligroso. Es aquí donde nuestra protesta debe venir desde adentro contra este tipo de error